Córdoba - 2 de 3

Córdoba en dos noches y tres días  - Segunda etapa

Miércoles 27 de septiembre de 2017



Nos hemos levantado con tiempo para desayunar tranquilamente, porque el desayuno está incluido en el precio de la habitación, aunque hay que ir a un bar que está al lado, en la plaza. Nos hemos tomado unas tostadas con tomate y unos buenos cafés.



Encaminamos nuestros pasos a la Mezquita, para estar en la Puerta del Perdón a las 10:00h, donde nos espera Saray, nuestra guía.





Somos un grupo pequeño de personas a las que nos dan unos auriculares para escuchar todo lo que Saray nos tiene que contar dentro de La Mezquita.



Las puertas de la Puerta del Perdón miden casi 10 metros de alto por 2 de ancho y son de madera de pino forrado con hojas de bronce. Según nos contó Saray, uno de estos textos está colocado al revés.





La verdad es que la puerta es muy curiosa por la mezcla de estilos. En el exterior pueden verse imágenes San Miguel, San Rafael y la Virgen de la Asunción.



Bajo la cúpula hay mucha ornamentación.



Entramos por el Patio de los Naranjos, donde podemos ver todas las vigas de los artesonados interiores de La Mezquita que están colgadas de las paredes.



Su aspecto ha ido cambiando y evolucionando con el tiempo. Al principio se diseñó un patio porticado. Los claustros actuales son una remodelación total del siglo XVI. Bajo los naranjos hay un aljibe que aseguraba el agua necesaria para las purificaciones de los musulmanes. En el siglo XIII había palmeras y desde el siglo XV hay naranjos en él. En el siglo XVIII se añadieron olivos y cipreses.

La Mezquita-Catedral de Córdoba es el monumento más importante de todo el Occidente islámico y uno de los más asombrosos del mundo. En su historia se resume la evolución completa del estilo omeya en España, además de los estilos gótico, renacentista y barroco de la construcción cristiana.



La Mezquita se construyó sobre la basílica visigoda de San Vicente. Esta basílica, de planta rectangular fue compartida por los cristianos y musulmanes durante un tiempo. Cuando la población musulmana fue creciendo, la basílica fue adquirida totalmente por Abderraman I y destruida para la definitiva construcción de la primera Mezquita. Algunos elementos constructivos del edificio visigodo se encuentran integrados en el primer tramo de Abderraman I.


En el suelo de La Mezquita hay unos cristales para ver el suelo original de esta basílica.



Nada más entrar, lo que impresiona es el tamaño. ¡Es inmensa!

Saray nos explica las distintas ampliaciones que se fueron realizando a lo largo de los siglos y quién las llevó a efecto.



 La Mezquita de Abderraman I


La Mezquita que construyó Abderraman I (785) estaba formada por once naves longitudinales en dirección norte-sur. Es curioso ver los capiteles y las columnas romanas reutilizados y cómo algunas de ellas salen directamente del suelo y otras tienen una pequeña peana, debido a que al ser distintas no tenían la misma altura y había que acoplarlas a la altura que se precisaba.
 

La Mezquita tiene orientación sur, probablemente por los terrenos arenosos del Guadalquivir que impidieron la orientación hacia la Meca.


También maravillan los arcos dobles, de herradura en la parte baja y de medio punto en la parte alta, bicolores, de ladrillo rojo y de piedra clara, lo más característico de La Mezquita de Córdoba.



Hixem I, hijo de Abderraman I, construye el primer alminar de la Mezquita, de planta cuadrangular, las galerías del patio para la oración de las mujeres y la primera pila de abluciones.

La primera ampliación (821-852)


Abderraman II (822) amplió la sala de oración en ocho tramos hacia el sur. Mohamed I da forma definitiva a la Puerta de San Esteban. Al anterior emir le sucede Al-Mundir y Abd-Allah. El primero levanta la sala del tesoro. El segundo construirá un pasadizo secreto o sabat que uniría el Alcázar califal con el mihrab.

Hay una diferencia en el suelo que ha hecho que se tenga que realizar una rampa para acceder a ella, aunque tampoco es algo que sea raro. Simplemente, avanzas por el suelo y no le das importancia.



La segunda ampliación (siglo X)

En el año 929, Abderraman III se proclama califa. La única intervención de la Alhama fue un nuevo alminar y la ampliación del patio. En la puerta principal de entrada al templo desde el patio coloca un gran arco de herradura sobre el preexistente y construye una bóveda de cañón entre ambos.

Alhakem II añade doce tramos más, aproximándose aún más hacia el curso del Guadalquivir, alcanzando la definitiva profundidad de hoy día. Se alternan fustes de mármol rosado y azules y se realizan capiteles denominados de pencas, resultando ser una esquematización de los órdenes clásicos.


En la qibla o muro final de la construcción, se encuentra el mihrab, espacio más significativo y sagrado de una mezquita, desde donde el imam dirige su oración.


Este muro, debido a las presiones soportadas, se construyó de forma doble, para asegurar la construcción. 


Justo en dicho muro se encuentra la maqsura, lugar reservado al califa, un espacio frente al mihrab. En él, debido a la falta de luminosidad, se colocan una serie de bóvedas que, gracias a unos lucernarios, permiten la iluminación del sector más sobresaliente del lugar.


Estas bóvedas están formadas por gruesos y grandes nervios dejando un espacio abierto entre ellos, denominándose bóveda de nervios califal

La maqsura está decorada con zócalos labrados en mármol ornamentados con motivos de origen sirio y con mosaicos de teselas vítreas, que todavía brillan casi como el primer día. El interior del mihrab es de planta octogonal, cerrado por una cúpula.

La tercera ampliación (987)

La última gran ampliación la lleva a cabo el visir Almanzor a finales del siglo x. Aquí se aprecia la pobreza de materiales empleados en esta zona debido a la inminente caída del califato. Almanzor no pudo ampliar la Mezquita hacia el sur, por la proximidad del río Guadalquivir, así que añadió ocho naves más en dirección este.

Los arcos ya no son de ladrillo y piedra sino que están pintados, simulando la construcción inicial.


Otra cosa curiosa que puede verse dentro de la Mezquita son todas las marcas de Cantería que tienen catalogadas en una vitrina.


La Catedral

Carlos V dio permiso para construir la Catedral de Córdoba en el interior de la Mezquita en el siglo XVI al Obispo Manrique, escogiéndose para su ubicación las intervenciones de Abderraman I y Almanzor.

Desde mi punto de vista, es una abominación haber destruído parte de la Mezquita para levantar una catedral gótica, barroca y renacentista en todo el interior de la Mezquita. Por lo que nos contó Saray, hasta Carlos V se arrepintió de haberlo concedido una vez que visitó las obras realizadas. Supuso la eliminación de 63 columnas.



La Catedral es impresionante también, aunque hubiera estado genial edificarla en cualquier otro sitio y no dentro de la Mezquita, la verdad.

La planta es de cruz latina, con bóvedas góticas junto con otras protobarrocas y una cúpula renacentista


El retablo mayor está realizado en mármol y se concluye en el XVII.



De este mismo siglo es la sillería del coro, elaborada en caoba, toda tallada y esculpida.


Parroquia del Sagrario


El emplazamiento de la Parroquia del Sagrario albergaba previamente otras funciones aunque es Sagrario de la Catedral desde el último cuarto del siglo XVI.


Se trata de una capilla de planta rectangular, dividida en tres naves y cubierta por una bóveda de crucería. Lo que más llama la atención son las pinturas murales que decoran la totalidad del espacio. 

Capilla Real


Enrique II de Trastámara decide construir esta capilla con la finalidad de acoger los panteones de su padre Alfonso XI y su abuelo Fernando IV, finalmente trasladados a la Real Colegiata de San Hipólito en 1736.

La Capilla Real es de planta cuadrangular con un montón de ornamentos en sus muros, a base de yeserías, atauriques, paños de rombos o motivos epigráficos. 

La cubierta es una bóveda que cruza cuatro arcos con otros cuatro de disposición diagonal, todo decorado mediante mocárabes de yeso.

Aunque no puede visitarse, se puede ver el techo desde las zonas cercanas y es bastante impresionante.

Torre



El alminar levantado por Abderraman III se conserva en el interior de la actual torre de campanas. El Cabildo Catedralicio decide arreglarla en 1593, ya que había quedado deteriorada a causa de una tormenta. Se demolió en parte el antiguo alminar y se concluye el cuerpo de campanas. En el siglo XVII se construye el cuerpo del reloj. A finales de ese siglo se cimenta por peligro de ruina para reforzarla. El campanil se realiza en 1664. Sobre la torre hay una escultura de San Rafael.

En esta ocasión no tenemos tiempo de subir a visitarla, pero quizás nos acerquemos mañana (si tenemos tiempo).

Muchos de los datos los he sacado de la web oficial de la Mezquita-Catedral de Córdoba.

Barrio Judío

Una vez terminada la visita a la Mezquita, dirigimos nuestros pasos al barrio judío, para visitar la Sinagoga, el Zoco y los Reales Alcázares. 

Primero nos pasamos por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Córdoba, donde tenemos la oportunidad de visitar los baños (que ya hacía falta, la verdad), ver la actividad estudiantil (en esos momentos en pleno recreo) y disfrutar de algunas antiguedades que tienen en vitrinas en los pasillos.

Sinagoga de Córdoba

Después, nos dirigimos hacia la Sinagoga de Córdoba.


Mientras esperábamos a entrar, nos hicieron unas fotos para el Diario de Córdoba y el ABC porque era el Día Mundial del Turismo. En este enlace hay un vídeo en el que aparecemos en la cola para entrar.

http://www.diariocordoba.com/noticias/contraportada/bueno-si-gratis_1174542.html

La Sinagoga de Córdoba está en el barrio de la Judería. Es la única en Andalucía y la tercera de las mejor conservadas de época medieval de toda España. Las otras dos están en Toledo, y nosotros también las hemos visitado.

Se construyó entre los años 1314 y 1315 según las inscripciones halladas en el edificio y sirvió de templo hasta la definitiva expulsión judía. 


A través del patio se accede a un pequeño vestíbulo. A la derecha de éste suben las escaleras que dan acceso a la zona femenina. Al frente se abre la estancia principal. 


De planta cuadrangular, se encuentra decorada con atauriques mudéjares


El muro que soporta la tribuna de las mujeres tiene tres arcos muy ornamentados.


En 1492 se expulsa a los judíos son expulsados y se utiliza como hospital. Después pasa a ser la ermita de San Crispín y, por último, escuela infantil. 


A finales del siglo XIX es declarada Monumento Nacional.

Hemos pasado por delante de la barroca Casa de las Bulas de la Santa Cruzada, actual Museo Taurino y también del Zoco, donde los artesanos estaban trabajando. El Zoco era parte del edificio de la Casa de las Bulas de la Santa Cruzada antiguamente. No entramos a visitarlo.


En una plaza está la escultura de Maimónides, que nació en Córdoba en 1135 y tuvo que exilarse en 1148. Maimónides llegó a ser rabino principal de El Cairo y médico de Saladino I, sultán de Egipto y Siria. Está considerado como el filósofo judío más importante de la edad media. Fue médico, filósofo y autoridad en la ley judía. Además escribió sobre astronomía, lógica y matemáticas. Murió en El Cairo en 1204. Pero había nacido en Córdoba, como nos indicó Saray, que le tenía una especial admiración.


Para finalizar la visita guiada, nos dirigimos hacia el Alcázar de los Reyes Cristianos.

En él podemos ver restos romanos y visigodos junto a los de origen árabe. Cuando en 1236 Córdoba es conquistada por Fernando III el Santo, el edificio, que formaba parte del antiguo Palacio Califal, estaba totalmente asolado. Alfonso X el Sabio comienza su restauración, completada durante el reinado de Alfonso XI. A lo largo de la Historia ha tenido múltiples usos, como Sede del Santo Oficio (Inquisición), o cárcel (en la primera mitad del siglo XIX).



Toma su nombre de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, quienes estuvieron en él durante la segunda mitad el siglo XV preparando la campaña contra el reino musulmán de Granada.

 



Es una construcción casi rectangular con extensos muros y cuatro torres en los ángulos (la de Los Leones, la del Homenaje, la de La Inquisición y la de Las Palomas) Dentro, las distintas dependencias se disponen en torno a patios con muchas flores, hierbas aromáticas y árboles. Las estancias y corredores se cierran con cúpulas góticas de piedra.


En una de las galerías de acceso se exhibe un sarcófago pagano del primer cuarto del siglo III. En su frontal muestra un altorrelieve sobre una alegoría del paso de los difuntos hacia el más allá a través de una puerta entreabierta. Según Saray, el sarcófago lo trajeron de una pieza, sin vaciar por dentro y sin las caras del altorelieve exterior, en barco desde Italia. Lo subieron en barco por el río Guadalquivir y dieron forma a las caras (según las personas que lo habían encargado) una vez llegó a Córdoba. No puedo llegar a imaginarme cómo pudieron trasladar semejante bloque de mármol desde Italia a Córdoba en aquellos tiempos.


En el Salón de los Mosaicos pueden verse en las paredes muchos mosaicos romanos procedentes del subsuelo de la Corredera.


Tiene un patio Mudéjar con suelo de mármol, canales y albercas por donde pasa el agua y columnas romanas rescatadas del olvido.


Nos dimos una vuelta por los jardines donde estaban probando un nuevo espectáculo que se inauguraba precisamente este día, de luz y sonido con el agua. Puede leerse la noticia en este enlace de la Cadena Ser.




Después de despedirnos de Saray, nos paseamos por el adarve de la muralla.


Las vistas de Córdoba y de los jardines de los Reales Alcázares son impresionantes.

A mí me gustaron especialmente unas marcas que había grabadas bajo una de las torres.

Al marcharnos de los Reales Alcázares, pasamos por los Baños del Alcázar Califal.  Está formado por varias estancias: un baño califal al Este, un salón de recepciones de época taifa y un baño de época Almohade al Oeste. 


En el baño califal hay un pórtico, vestuario, sala fría, sala templada y sala caliente, así como horno, leñera y zonas de servicio.


Como elemento de enlace entre el baño califal y el almohade encontramos un salón porticado.

La verdad es que es increíble ver la cantidad de dependencias que construían para el aseo.

A estas horas, ya tenemos un hambre que da calambre. Así que vamos al Bar La Luna, donde con el ticket de la visita guiada, nos invitan a un Salmorejo y una cervecita.


Está claro que lo que yo llamo Salmorejo (donde jamás pongo pan, por eso de quitarle algo de alimento) no se parece en nada a su verdadero ser. ¡Esto es absolutamente maravilloso! No había probado algo tan bueno en mucho tiempo.

Así que, dado que es sólo un aperitivo y lo bueno que estaba nos ha dado más hambre, decidimos quedarnos a comer aquí.


Nos pedimos unas Berenjenas con Miel de primero. ¡Riquísimas!


Y de segundo, Paco se pide Rabo de Toro y yo Flamenquines.



Todo estaba buenísimo. Se encuentra en un pasadillo de la muralla, en el callejón de La Luna, y es un sitio muy agradable para comer.



Una vez descansados y repuestas nuestras energías un poco, seguimos con nuestros paseos por Córdoba.

Ahora nos acercamos hacia la Plaza de la Corredera, dándonos una gran vuelta andando por la zona turística de Córdoba.


También visitamos los restos del templo romano que hay entre la calle Claudio Marcelo y Capitulares de mediados del siglo I D.C. No pudimos entrar para verlas desde dentro porque estaba cerrado, pero se ven bastante bien desde fuera.


De vuelta hacia la Hospedería vimos algunas zonas modernas de Córdoba que también nos gustaron mucho.



Dado que nos duelen las piernas y los pies bastante, Paco quiere acercarse al Hotel a descansar un poco. Y allí nos dirigimos, andando claro.
No pasamos mucho tiempo en la habitación. Lo suficiente para tomarnos un descanso.

Lo primero que hicimos fue acercarnos a probar la tortilla de patatas de la Taberna Santos de 20 huevos, absolutamente espectacular.


Volvimos a la calle con energías renovadas y volvimos a darnos unas vueltas por toda la zona antigua. Nos acercamos para visitar una de las esculturas homenaje a los patios cordobeses que estaba cerca de un trozo de muralla. Forman un grupo escultórico que representan el pasado, el presente y el futuro de la fiesta. Sólo vimos ésta. No nos dió tiempo a acercarnos a las demás.


La escultura que vimos representa el pasado y futuro, la transmisión de la tradición, simbolizado en la maceta que el abuelo tiende a su nieto, quien subido a la escalera, le está ayudando en el cuidado del patio.


Otro paseo por el Puente Romano y sus impresionantes vistas de la Mezquita desde el otro lado del río. 


 Pasando por el Arco del Triunfo y por las callejas de la judería.


Volvimos a acercarnos a la Taberna La Luna para tomarnos otro Salmorejo para cenar. Nos sentamos en la terraza y llegaron a caernos algunas gotas de lluvia, pero poca cosa.


¡Hay que ver lo buenísimo que está!


Un día agotador, donde hemos dado aproximadamente unos 23.785 pasos, unos 15,7 kilómetros.

Y mañana vamos a levantarnos pronto para acercarnos a visitar de nuevo la Mezquita en el tramo horario entre las 8:30h y las 9:30h, mientras la preparan para las visitas del día y los cultos religiosos.

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